Para no olvidar, conservar.

Todos los días hallamos cosas para conservar: una carta importante, el abrigo que compraste con tu primer sueldo, una vieja y desgastada fotografía o el primer disco que escuchaste. Cada uno de estos objetos guarda en sí mismo información relevante y significativa de la existencia de una persona.

Sharon Sheeley and Eddie CochranDe la misma forma sucede con el patrimonio sonoro, voz fiel de la historia de la humanidad. Como lo anterior también es preciso y urgente conservarla ¿o debemos decir preservarla?

Una forma sencilla de definir qué es conservar sería: mantener algo o cuidar su permanencia.  Sin embargo, en campos más especializados como lo es la documentación sonora, el significado de conservación nos lleva a un nivel más alto, pues implica una serie de procedimientos técnicos, administrativos e intelectuales enfocados a la protección y resguardo anticipado al daño o riego de pérdida de la información y con ello, asegurar su permanencia y acceso continuo.

Estos niveles de conservación especializada, han provocado un debate entre si debemos utilizar el concepto conservar o el de preservar, no obstante, más allá de considerar  dichos conceptos como sinónimos o si uno de ellos contiene al otro, lo primordial es entender la importancia de mantener por más tiempo y en las mejores condiciones el patrimonio sonoro que da identidad al hombre y define su cultura.

Si volvemos a la idea inicial de que cada uno de los objetos que conservamos guardan información relevante y significativa,  no sólo hablamos del momento nostálgico que nos invade al escuchar nuestro disco favorito sino, de la propia historia del disco, como el material en que está hecho, la velocidad y fecha en que fue grabado, el autor de su contenido musical, es decir información que valida su existencia.BE028479

Es por lo anterior que en instituciones dedicadas a la documentación,  dicha información también es considerada como parte de la herencia sonora,  y sus políticas de conservación dependen del contenido, del tipo de soporte y de las necesidades del usuario.

La mejor manera de capturar dicha información es a través estrategias que han sido establecidas por instituciones internacionales avocadas a la gestión documental y que cada archivo ajusta a sus necesidades particulares.

Aún cuando cada día tenemos nuevas cosas por conservar y debido a la velocidad con que se avanza hacia la modernidad, se va perdiendo la estima por aquellos formatos en desuso, obviamos su valor histórico, desestimamos el futuro y privamos a las nuevas generaciones de su derecho a conocer la historia.

~ por elenaservin en Septiembre 8, 2009.

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