Gestión documental
Cuando acudimos como usuarios a las diversas organizaciones, museos o medios de comunicación que cuentan con un archivo audiovisual al interior, nos percatamos inmediatamente de una parte de sus aciertos y desaciertos en materia de gestión.
Cada archivo es distinto y a su vez interdependientes de otros para poder vivir, crecer y fortalecerse. Por ello es vital que cada centro documental cuente con los principios fundamentales de administración o gestión en su archivo.
El doctor Ray Edmondson en su texto “Filosofía y principios de los archivos audiovisuales”, destaca los puntos clave para percatarse de cuáles son los aspectos fundamentales para el buen funcionamiento de un archivo.
Dichos aspectos fundamentales son:
Formación de fondos. Abarca cuatro procedimientos:
1.-Selección. Proceso intelectual fundado en la investigación y el criterio con fines de adquisición.
2.-Adquisición. Proceso práctico que puede constar de elecciones técnicas y materiales, la negociación y la transacción contractual, el examen de los soportes y su inventariado.
3.-Deselección. Ejercicio del criterio sobre la base de ulteriores circunstancias, con inclusión de cambios en la política de selección.
4.-Retirada. La remoción ética de soportes de los fondos.
Conservación. Este aspecto es incluyente de otros, pues uno de los objetivos primordiales de la conservación de archivos es el acceso y este último se otorga como un derecho del individuo hacia su patrimonio documental. De igual forma acuerpa a la gestión de fondos ya que una buena organización es condición indispensable de la conservación. 
La base de lo anterior, son sin duda las políticas que conforman parte de la cultura y motor de un archivo, ya que son éstas las que indican a los profesionales cómo conducirse y conducir el archivo. Aquí el papel del documentalista y su gestión cobra relevancia, ya que durante todo el proceso documental, es quien tiene la obligación de aplicar la normatividad y llevar por buen rumbo el archivo.
